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Textos de Jari Iivanainen






Echa mano de la vida eterna
(1 Ti 6:12)
















Jesús es el camino, y la verdad, y la vida (Jn 14:6)






 

La doctrina “sólo Jesús”

 

Abajo examinaremos la doctrina “sólo Jesús” o la doctrina de la “unidad”, que es una herejía de unos 100 años atrás. Los que sostienen esta doctrina creen que existe únicamente un Dios, pero que su divinidad no puede ser dividida de modo que haya tres personas en Él: El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Creen, en cambio, que esta divinidad indivisible se ha dado a conocer de tres maneras, tomando diferentes roles en distintas situaciones; en el cielo Él es el Padre, en la tierra el Hijo, y en los creyentes es el Espíritu Santo. Así, esta doctrina niega lo que se entiende en forma general, que en la unidad de Dios, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo tienen su propia personalidad. Esta doctrina también dice que el Padre y el Espíritu Santo significan en realidad lo mismo, y que ambos pueden ser intercambiados.

Sin embargo, si analizamos el mensaje de la Biblia, encontraremos numerosos pasajes que evidentemente contradicen esta doctrina, y muchos versículos que sostiene la naturaleza del Dios trino.

De acuerdo a la Biblia, hay un sólo Dios (Is 45:18,21, Is 46:9), pero, la Biblia también dice que el Padre es Dios (Dt 4:35), que el Hijo es Dios y eterno (1 Juan 5:20,21, Juan 1:1-3,14,15, Ro 9:5, Tit 2:13, Mt 1:22,23, Juan 5:17,18, 8:23, 10:30-33, 17:5, 20:28, 1 Co 2:7,8, Fil 2:5-8, Col 1:16,17, He 1:7,8, Lucas 1:16,17, Is 9:5, Is 40:3-5, Jer 23:5,6, Mi 5:1, Zec 11:12,13, Zac 12:1,10), y que el Espíritu Santo es Dios y es eterno (Hch 5:3,4, Gn 1:2, He 9:14.). La única conclusión lógica es que estos tres deben ser el mismo Dios. Eso es lo que sostienen los siguientes ejemplos y versículos:

Dt 6:4. El credo de Israel a menudo ha sido utilizado como una prueba absoluta contra la Trinidad. Quizás este texto haya sido más utilizado como evidencia que cualquier otro, para contestar a los que sostienen las tres personas de Dios.

Sin embargo, conviene notar que la última palabra de este credo, “echad”, siempre se refiere a la unidad compuesta por varias partes. No se utiliza la palabra “yachid”; ésta se refiere a la unidad absoluta, pero en su lugar fue elegida la palabra “echad”: Se refiere a algo en plural, cuya unidad o unicidad puede ser compuesta de varias partes.

Por eso, el credo de Israel realmente es una de las más claras referencias a como uno puede estar constituido de diversas partes. La misma visión aparece también en otros ejemplos que utilizan la palabra “echad”. Por ejemplo, Esdras 2:64 habla sobre la unidad de toda la congregación; en Ezequiel 37:17 dos pedazos de palos se convierten en uno; En Génesis 2:24 mujer y hombre serán una sola carne, y en Números 13:24 se habla del racimo de uvas, que también está compuesto de muchas partes:

- (Esdras 2:64) Toda la congregación, unida como un solo hombre, era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta.

- (Ez 37:15-17) Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

16 Hijo de hombre, toma ahora un palo, y escribe en él: Para Judá, y para los hijos de Israel sus compañeros. Toma después otro palo, y escribe en él: Para José, palo de Efraín, y para toda la casa de Israel sus compañeros.

17 Júntalos luego el uno con el otro, para que sean uno solo, y serán uno solo en tu mano.

- (Gn 2:24) Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

- (Nm 13:24) Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo que cortaron de allí los hijos de Israel.

La palabra Elohim. Una posible referencia a las diferentes formas de manifestaciones de Dios es la palabra plural “Elohim”, que se usa para referirse a Él. Aparece en muchos pasajes de la Escritura, también en el primer capítulo de la Biblia, donde se lo utiliza varias veces para describir como Dios creó todo. Los verbos después de ésta siempre está en singular. La misma palabra “Elohim” también aparece en el Primer Mandamiento, en el cual la palabra “Dios” es plural, aún cuando el verbo está en singular. Este Mandamiento dice:

- (Ex 20:2,3) Yo soy (singular) Jehová tu Dios (plural), que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
3 No tendrás otros dioses delante de Mí.

Expresiones en Plural. Si continuamos estudiando la tensión entre plural y singular, también podemos hallar otros ejemplos en la Biblia. Todos estos usan la primera persona del plural para Dios, a pesar de que el verbo está en singular. Es bueno notar eso especialmente en el primero de estos dos ejemplos (Gn 1:26, 27), donde Dios no se estaría refiriendo a los ángeles (como se cree comúnmente) sino a Sí mismo, porque el hombre fue creado a Su imagen, no a la imagen de los ángeles, como lo indica claramente el versículo 27:

- (Gn 1:26,27) Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo
creó; varón y hembra los creó.

- (Gn 3:22) Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.

- (Gn 11:6,7) Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.
7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.

- (Is 6:8) Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?

- (Juan 14:23) Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.

- (Juan 17:22,23) La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

Isaías 48:12,13,16. Una de las más claras referencias a las tres personas de Dios aparece en Isaías 48. En este capítulo, Dios primero dice, en el modo de primera persona del singular, cómo Él puso los fundamentos de la tierra y de los cielos, pero entonces aparece la primera persona del singular en el versículo 16, quien ya estaba al comienzo, y que fuera enviada. Habla también del Espíritu de Dios, que ha sido enviado a la tierra:

- (Is 48:12,13,16) Óyeme, Jacob, y tú, Israel, a quien llamé: Yo mismo, yo el primero, yo también el postrero.

13 Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; al llamarlos yo, comparecieron juntamente.

16 Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu.

Los versículos de arriba, del libro de Isaías, claramente revelan las tres personas de Dios en el mismo pasaje. De acuerdo a este texto ellas son:

1.”El Señor" – el que envía.

2.”Yo" y "mí", quien ya estaba al principio con el Señor, y a quien el Señor envió.

3. El Espíritu, quien también fue enviado.

El que envía y el que es enviado. Los versículos de arriba de Isaías dicen que “me envió Jehová el Señor, y su Espíritu.” Esto se puede ver más veces en el Nuevo Testamento. Es importante notar que Jesús dijo que Él fue enviado por su Padre, lo cual significa que debe haber alguien que envía y alguien que es enviado, dos personas diferentes. Otros textos también demuestran la existencia eterna de Jesús con su Padre y cómo Él en determinado momento histórico, vino al mundo:

- (Jn 1:1-3,14,15,30) En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

2 Este era en el principio con Dios.

3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

30 Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.

- (Juan 3:13,16,17,31,34) Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

31 El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos.

34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida.

- (Juan 8:23,38) Y les dijo: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.

- (Juan 13:3) Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba;

- (Juan 16:5, 27-30) Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas?

27 Pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios.

28 Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.

29 Le dijeron sus discípulos: He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices.

30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.

- (Juan 17:5,8) Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

8 Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

- (1 Juan 1:1,2) Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida

2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó);

Enviando el Espíritu Santo. Los que sostienen la doctrina en cuestión enseñan que el Espíritu Santo es el mismo que el Padre. Pero, ¿por qué habría el Padre y Jesús enviar otro Consolador: el Espíritu Santo? Basándose en estos versículos está claro que el Padre es diferente del Espíritu Santo, y que incluso hay dos que envían y uno que parte. También es importante notar que Jesús habla sobre el Espíritu Santo como otro Consolador y en la tercera persona del singular; en otras palabras, alguien más, aparte de Él mismo:

- (Juan 14:16,17,26) Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

- (Juan 15:26) Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

- (Juan 16:7,8) Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

Mt 3:16,17. Por ejemplo, Mt 3:16,17 y otros versículos más muestran como todas las personas de la Trinidad aparecen al mismo tiempo. Cabe destacar que estos versículos de Mateo mencionan al Padre que está en los cielos, a Jesús que estaba en la tierra, y al Espíritu de Dios, quien vino sobre Él. Así que se refiere a las tres personas de la divinidad:

- (Mt 3:16,17) Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

- (Lucas 3:22 ) Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

- (Juan 12:28) Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.

- (2 Pedro 1:17) Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia.

Jesús se sentó a la mano derecha de Dios. Una de las referencias más claras a las diferentes personas de la divinidad son los versículos que nos relatan cómo Jesús fue a sentarse a la mano derecha de Dios. Nadie puede ir a sentarse a la derecha de su propia mano; deben haber dos personas -de otro modo estos versículos no tendrían sentido:

- (Marcos 12:35-37) Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?

36 Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.

37 David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana.

- (Marcos 16:19) Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.

- (Ro 8:34) ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

- (Ef 1:20) La cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales.

- (He 1:3) El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

- (He 8:1) Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos.

Jesús oró y agradeció al Padre. Algunas claras referencias a las distintas personas de la divinidad son esos versículos en los que Jesús alaba, ora, honra y ama a Su Padre en los cielos. Estos indican que debe haber dos personas. Si Él se referiría sólo a Sí mismo, Él ciertamente no hubiese hablado de la siguiente manera:

- (Mt 11:25) En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

- (Mt 26:39) Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.

- (Juan 11:41,42) Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.
42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.

- (Juan 14:31) Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vamos de aquí.

El Padre ama al Hijo. Los versículos de arriba indican como Jesús amó y honró a Su Padre. También podemos hallar versículos hablando de cómo el Padre ama al Hijo. Nuevamente, esto nos dice que, aunque el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo son uno (Juan 10:30) y el mismo ser divino, están separados en cierta manera, como está escrito en estos versículos. No podemos entender realmente cómo es Dios, pero estos y otros ejemplos explican algo acerca de Él:

- (Juan 3:35) El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.

- (Juan 5:20) Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis.

- (Juan 10:15,17,18) Así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.

18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

- (Juan 15:9) Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.

El Padre es mayor que Jesús. Buenos indicadores de la relación entre el Padre y el Hijo son aquellos versículos que dicen que el Padre es cabeza de Su Hijo (como el hombre es cabeza de la mujer) y mayor que Él. Estos versículos no reducen nada la divinidad de Jesús; estos solamente indican el orden celestial. Por otro lado, otros versículos hablan sobre como el Espíritu Santo traerá gloria a Jesús y testificará acerca de Él. Podemos ver el orden celestial también en esto, y constatar que se trata de las diferentes personas de la divinidad. Los siguientes versículos no dirían la verdad, si la doctrina en cuestión fuere cierta:

- (Juan 3:35) El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.

- (Juan 5:22,23) Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo,
23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre.

- (Juan 10:29,30) Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
30 Yo y el Padre uno somos.

- (Juan 13:3) Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba;

- (Juan 14:28) Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo.

- (1 Co 11:3) Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.

- (Juan 15:26) Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

- (Juan 16:14) El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Jesús – el camino al Padre. Cuando Jesús dijo que Él es el camino al Padre, Él habló de Su Padre celestial y no de Sí mismo. Debe haber dos personas diferentes. Si Él se hubiese referido a Sí mismo, ciertamente se habría expresado de otra manera:

- (Juan 14:6) Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por .

- (Ef 2:18) Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

- (Ef 3:12) En quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él;

Jesús hizo la voluntad de Su Padre. Un indicio sobre el carácter de Dios son los versículos en los cuales Jesús enseña que Él ha venido a la tierra para hacer la voluntad de Su Padre, y no Su propia voluntad. Ciertamente, Él no hubiera hablado de esa manera, si se habría referido solamente a Sí mismo:

- (Mt 26:39) Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.

- (Juan 4:34) Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.

- (Juan 6:38) Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

- (Juan 12:49,50) Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.
50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.

- (Juan 17:4,5) Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.
5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

El Espíritu Santo y el Padre. Cuando los que sostienen la doctrina que estamos analizando enseñan que el Espíritu Santo es lo mismo que el Padre, están proponiendo que los siguientes versículos se refieren dos veces al Padre. Ese ciertamente no es el sentido original de las palabras:

- (Mt 28:19) Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

- (Lucas 3:22) Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

- (Juan 14:26) Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

- (Juan 15:26) Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

- (Hch 2:33) Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

- (2 Co 13:14) La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

- (1 Pedro 1:2) Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

 

 




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