¡TÚ PUEDES SER SALVO!
¿Has pensado alguna vez sobre la vida eterna? ¿Te has dado cuenta de que
puedes ir al cielo y no al infierno? ¿Te has dado cuenta de que puedes tener
una vida perfecta y maravillosa en el cielo con Dios, sin tristeza ni
sufrimiento, y que todo esto se puede recibir de regalo? Si no has pensado
mucho sobre esto, vale la pena que lo pienses a la luz de los siguientes
versículos. Ellos muestran la realidad de esta nueva vida y la manera de
recibirla. Describen que todas las cosas pueden ser hechas nuevas, y que
podemos beber de la fuente de agua viva gratuitamente. La única condición es
que queramos y que estemos sedientos:
- (Ap 21:3-6) Y oí una gran voz del
cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará
con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su
Dios.
4 Enjugará Dios toda lágrima de los
ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor;
porque las primeras cosas pasaron.
5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas
todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque
estas palabras son fieles y verdaderas.
6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el
Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al
que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
NADIE PUEDE SERVIR A DOS SEñORES. Antes de examinar la
salvación, es bueno que comprendamos que primero debemos dar toda nuestra vida
a Dios. Actualmente existen muchas personas que no son muy cuidadosas con sus
estilos de vida. Piensan que bajo la gracia pueden hacer casi todo lo que
quieran. Puede que digan, “Dios me perdonará si más tarde me arrepiento,” pero
ni siquiera quieren pensar en cambiar su estilo de vida. No prestan atención a
lo que escribiera Pablo, “¿no sabéis que
los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis…” (1 Co 6:9,10). Del mismo modo,
hay varios versículos más con respecto a dar toda nuestra vida a Dios y
seguirle. Sólo cuando tenemos esa actitud en nuestro corazón, podemos esperar
que las promesas de Dios, también las de vida eterna, sean para nosotros. Dale
tu vida a Dios, sin ninguna condición, para que su plan se haga realidad en tu
vida:
- (Mt 16:25,26) Porque todo el que
quiera salvar su vida, la perderá; y todo
el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?
-(Lc 14:33) Así, pues, cualquiera de
vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
- (Lc 16:13) Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o
aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro.
No podéis servir a Dios y a las riquezas.
¿CÓMO PUEDES RECIBIR VIDA ETERNA? Si personalmente ya
estás en ese estado en que quieres volverte a Dios y dejar tus pecados, los
siguientes versículos son para ti. Indican cómo la persona que ha estado
alejada de Dios puede recibir Su amor y la vida eterna. Es absolutamente
simple. Considera lo siguiente:
Serás bienvenido. En primer lugar, es
importante entender que si te vuelves a Dios, Él te recibirá. El relato del
hijo pródigo en el evangelio de Lucas claramente enseña eso: cuando el hijo
regresó con su padre, inmediatamente recibió misericordia. Sus pecados, aunque
él vivió hundido en ellos, no impidieron que fuera aceptado por su padre. En el
momento que vino a su padre, fue recibido. Lo mismo sigue siendo cierto si te
vuelves a Dios. Él te dará la bienvenida inmediatamente:
- (Lc 15:18-20) Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado
contra el cielo y contra ti.
19 Ya no soy digno de ser llamado tu
hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.
20 Y levantándose, vino a su padre.
Y cuando aún estaba lejos, lo vio su
padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su
cuello, y le besó.
Vida en Cristo Jesús. El segundo punto importante
a entender es que ya se ha abierto un camino a la vida eterna por medio de
Jesucristo. La Biblia indica que Jesucristo ha hecho de puente uniendo el abismo
entre Dios y el hombre; Él pagó el precio completo por nuestros pecados por
medio de su propia sangre y se hizo nuestro Mediador (He 8:6). Solamente por
medio de Él podemos recibir el perdón de los pecados y la vida eterna. No
necesitamos ganarnos la el perdón ni la vida eterna, podemos recibir esto como
un regalo por medio de Jesús. Por eso, vuélvete a Jesús y recibirás perdón y
vida eterna porque Él es el único camino al Padre y al reino celestial:
- (Juan 14:1-6) No se turbe vuestro
corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no
fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
3 Y si me fuere y os preparare
lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy,
vosotros también estéis.
4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el
camino.
5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a
dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la
vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
- (Juan 10:9) Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo;
y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
- (Juan 5:40) Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.
- (Hch 13:38) Sabed, pues, esto,
varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados.
- (Hch 4:11-12) Este Jesús es la
piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza
del ángulo.
12 Y en ningún otro hay salvación; porque
no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
Recibir. La tercera cosa es simple: recibir. Dado que la vida
eterna puede ser recibida como un regalo por medio del Hijo de Dios, Jesús,
hemos de recibirlo en nuestras vidas (simplemente
puedes decir, “¡Señor Jesús, ven a mi vida!”). De acuerdo con la Biblia, Él
ya está ante la puerta de tu corazón, esperando entrar en tu vida:
- (Ap 3:20) He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz
y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Si has hecho esto, de acuerdo a las Escrituras Dios te ha adoptado y te
ha dado el regalo de la vida eterna. Tienes esto independientemente de lo que
sientas en este momento. No fundes la seguridad de tu salvación en tus siempre
cambiantes emociones, sino en la Biblia y en Jesucristo, tal como el ancla
nunca se arroja dentro sino siempre fuera del barco.
- (Juan 1:12) Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les
dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
- (1 Jn 5:11-13) Y este es el testimonio: que Dios
nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.
12 El que tiene al Hijo, tiene
la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
13 Estas cosas os he escrito a
vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis
vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
LA ORACIÓN DE
SALVACIÓN: Señor Jesús,
vengo a ti. Te confieso que he pecado contra ti y no he vivido de acuerdo a tu
voluntad. Pero quiero apartarme de mis pecados y seguirte a ti de todo mi corazón.
También creo que mis pecados han sido pagados con tu sacrificio y que he
recibido vida eterna por medio tuyo. Te agradezco por la salvación que me has
dado. Amén.
Jari Iivanainen